Gracias por este año

gracias

Fue hace justo un año cuando por casualidad, comencé con esta aventura.

Fotos locas, diferentes, mujeres ilusionadas y tranquilas con barrigas enormes, luego vidas nuevas y mamás ya no tan tranquilas, con llantos detrás de la cámara y a veces también delante, hermanos celosos que no quieren salir en la foto, hermanos no tan celosos que quieren salir en la foto los primeros y justo justo cuando les toca a ellos, ya no quieren salir.

Cajas, cestas, maletas, cubos, camas minúsculas, mantas, gorros que convierten a enanos en animales, coronas para las princesas de sus casas y varitas mágicas imposibles de enfocar, todo ello en un coche viejo, pero que me lleva a vuestras casas donde siempre me recibís ofreciéndome café y a lo más importante que tenéis, vuestros peques 🙂

Gracias a todo aquel que pensó en mí para confiarme tan inmenso tesoro, pero muy en especial gracias a Javi, Tere y Javi, vosotros me descubristeis, gracias a Fra, Migui y Max, también a Gabi y Sergio, los abuelos más locos que he conocido. Gracias a Encarni, ya llevas años poniéndote en mis manos, por supuesto a Diego, Lola y Candela y también a Dani. Gracias a Emilia, tú confiaste en mí nada más conocerme, también a Rafa, mi cómplice para hacer las travesuras más grandes con Cayetano y Diego. Gracias Sole, gracias Javi, me dejasteis hacer con Pablo lo que quise y sé que todos, estamos locos con el resultado. Gracias a Ana Belén y a Juanra, me encantó inmortalizar a Elia y Valeria cuando aún estaban quietas por un segundo. Gracias a Natalia y a Eugenio, con Martín lo pasé genial. Gracias a Patri y a Zafra, habéis confiado en cualquier locura que os haya propuesto y me habéis ayudado a seguir creciendo, Aitana ha servido a muchos de los que aparecéis en estas líneas para conocer mi trabajo, gracias de verdad.

Gracias a Inma y a sus dos Luises, en aquella casa se respiraba un amor de locura, gracias a mi amigo Bejarano y a Elena, me encanta la gente que regala recuerdos, también a Inma, Lidia y sus dos Curros. Gracias a Trompo y al encanto de Marina y gracias a Guillermo. Gracias a Marilo y a Cristina por regalarle a Auxi y Rafa algo que catalogaron como “el mejor regalo”, gracias a Mara por no parar un segundo, pero gracias también por darle esos besazos a Adriana y Víctor.

Gracias a Celia y a Miriam, en un segundo me di cuenta de la madraza que tenía delante. Gracias Elisa por tu tranquilidad, gracias Antonio y Carla. Gracias a Vanesa y a Martín por vuestra alegría. Gracias a María y a sus Julios, gracias por pensar en mi. Gracias a Laura por regalar momentos para siempre, gracias a Vicky y a Pedro, y cómo no, gracias a Mía.

Gracias a Sonia y a Dani, con Julia y Paula me sentí en mi casa y gracias por decorar vuestro árbol de Navidad con mi trabajo, es el más bonito que he visto nunca. Gracias a Miriam, Miguel Ángel, María y Miguel, gracias por tantas palabras de cariño. Gracias a Jose, mi compi, y a Cristina, gracias a Marcos y a Mario, pasamos un rato genial. Gracias a Clara, Cri, Alma y a la peque de la casa, veo las fotos y sonrío.

Gracias a ti por estar ahí para leer esto, por cada me gusta y por apreciar lo que hago.

De corazón espero que el 2016 os traiga muchas sonrisas y que me dejéis estar con vosotros para capturarlas 🙂

¿Magia?

Hola!! Hoy paso por aquí para enseñarte el antes y el después de una foto muy especial para mí. Especial por dos cosas: la primera porque me encanta el resultado y la segunda por las personas que aparecen en ella y las que me ayudaron a crear la imagen.

Max acababa de cumplir 2 años y sus papás me pidieron una sesión de fotos con  sus abuelos, iba a ser el regalo de navidad para ellos. Max es un muñeco que no para de corretear y brincar, así que desde el momento que planifiqué la sesión sabía que, como otras muchas veces, íbamos a jugar y no a trabajar, es lo que más me gusta de trabajar con niños 🙂

Fue un poco complicado al principio porque Max es 50% español y 50% alemán, por ello yo no compartía idioma con sus abuelos de Alemania. Pero para eso teníamos allí a Fra, mamá de Max, que estuvo todo el tiempo traduciendo para crear imágenes tan inolvidables como esta.

Cuando le entregué la sesión a Fra, los abuelos ya estaban de vuelta en Hamburgo, por eso no pude ver sus caras al ver las fotos. Fra se encargó de retransmitirme la reacción con detalle: “Ana, mi madre ha llorado al ver las fotos”.

¿Te imaginas cómo me sentí?…Faltó poco para que yo llorara también. De veras te aseguro que crear emociones en los demás a través de mi trabajo es algo que no puedo describir con palabras.

Bueno, vamos a lo que vamos, aquí te presento el pequeño truco. No lanzamos a Max por los aires (algo que estoy segura no le habría importado lo más mínimo), tampoco está subido a ninguna silla ni a ninguna mesa. Max está más seguro que todo eso, ¡está en los brazos de su papá!

bebe ronda ana almagro

Después un poco de edición y… voila!

bebe ronda ana almagro

¿Quieres ver más fotos de esta sesión? Están todas aquí.

Nos vemos pronto 🙂